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El níquel químico (NiP) es un tratamiento que deposita, por vía química, un níquel aleado con fósforo sobre superficies tales como aluminio y aleaciones, acero inoxidable, aleaciones de aceros al carbono, cobre y aleaciones y ciertos no conductores.
Dependiendo del porcentaje de fósforo en el baño, el níquel químico puede clasificarse de la siguiente manera:
Aparte de estos tratamientos más convencionales, contamos con el tratamiento de níquel teflón (NiPTFE), un recubrimiento que une a su alto contenido en fósforo (9-11 %P) partículas de teflón (8- 9% en peso), que dan al recubrimiento un índice de fricción excepcionalmente bajo (entre 0,05 y 0,1) y una excelente resistencia al desgaste. Esta característica le convierte en el proceso más indicado para la industria del molde así como para cualquier pieza que sufra un roce continuado.
Todos estos procesos tienen una característica común que hace del níquel químico un proceso muy adecuado para cualquier sector, que es la uniformidad de deposición de capa en toda la pieza sea cual sea su geometría (no hay dispersión). Esto ahorra posibles rectificados posteriores al tratamiento; así como problemas en tolerancias muy ajustadas (margen de error de ±2 micras).
Las características del depósito variarán dependiendo del porcentaje en fósforo, pero en general todos los tratamientos mejoran la dureza del material base, así como su poder anticorrosivo.
Todos estos procesos se pueden realizar tanto en estático como en tambor, dependiendo del tamaño y geometría de las piezas. |